jueves, 15 de marzo de 2012

Ole a Los Caballeros

Ole a los caballeros que mandan,
Los que con capote, banderillas y espada,
Por el mortal ruedo andan,
Con mente fría y la gente motivada.

Suena las músicas del ruedo,
Las puertas se abren dejando al toro suelto,
Que confuso, hambriento y ciego,
Corre contra la mortal espada del torero.

El asesino se ríe de la bestia al momento,
La aturde moviendo su roja tela,
Que el animal persigue sin aliento,
Y dejando en el suelo una roja estela.

Que prestigio, que coraje y que valor,
Asesinar al toro que corre sin aliento,
Con heridas chorreantes de rojo dolor,
Y sin más aire que el leve viento.

No es de admiración causarle esto al animal,
El solo lucha con sus blancas armas,
Y el maestro, para mejor poderlo matar
Lucha con el capote y la afilada espada.

No tiene merito matar así al bravo,
Luchando siempre con superioridad,
Actuado con soberbia y descaro,
Y dejando a este sin alguna dignidad.

El animal se postra ante su muerte,
Ha sido engañado y maltratado,
Espera postrado y casi inerte,
Que pongan fin a su dolor privado.

El maestro en acto compasivo,
Ejecuta al animal postrado,
Y para no alargar más el dolor vivido,
Golpea de nuevo su cuerpo dañado.

Los óles inundan el ruedo motivado,
Aquí acaba todo lo anunciado,
Arrastran al héroe cruelmente asesinado,
Y levantan en hombros al asesino laureado.


Por: Carlainne

martes, 13 de marzo de 2012

Estuve a punto de.

Estuve a punto de gritar,
De no mirarte a los ojos,
Que azules, grandes y llorosos,
Pedían que te pudiera perdonar.

Estuve a punto de marcharme,
De mirar al cielo desconcertado,
Que tímido, quedo gris y nublado,
De irme, y no volver ha hablarte.

Estuve a punto de llorar,
De pedirte una explicación,
De por que me destrozaste el corazón,
Que roto te empezó a odiar.

Estuve a punto, si,
Pero no pude hacerlo,
Por eso te perdono, como creerlo
Por que te quiero, por lo que siento,

Estuve a punto de olvidarte,
De dejar de quererte,
De dejar de querer verte,
Pero se, que no podré dejar de amarte.


Por: Carlainne 

lunes, 12 de marzo de 2012

Presencia ausente

Sacia la amarga gota de espanto,
Prende la lumbre de la compañía,
Seca la lágrima del triste llanto,
Y ahuyenta los fantasmas de la agonía.

Se la luz que ilumina a mis días,
El sueño que decora mis noches,
La tierna voz que en mi interior dormía,
El silencio que aparta las culpas y los reproches.

Bendita presencia siempre ausente,
¿Por qué no estas mas tiempo a mi lado?
¿Por qué? si vivimos el mismo presente
Un presente por muchos, deseado.

Acércate de nuevo y déjame tocar tus manos,
Volver a poder tocar tus labios con los míos,
Pasar las noches juntos, todas las que podamos,
Mirarnos a los ojos en silencio sin estar perdidos.

Recuperemos los días desperdiciados,
Aquellos en los que no me mirabas,
En los que estuvimos apartados,
Por personas que en el fondo nos odiaban.

Vuelve a ser mi guiá entre las estrellas,
La luz que conduzca a mis sentidos,
La voz que diga las palabras mas bellas,
Que jamas pude haber oído.

Olvídate de todo lo que nos hemos echo,
Olvida que un día nos odiamos,
Y recuerda cuando compartíamos tu lecho,
Por que estábamos enamorados.

Por: Carlainne

viernes, 9 de marzo de 2012

La Rosa Negra


En las espinas de una rosa encontré el consuelo,
En las gotas del rocío de sus pétalos negros,
Allí murió aquel amor nuevo,
Vacío de cariño y lleno de sueños.

En su oscuro tallo murió mi aliento,
Bailó moribundo por sus hojas muertas,
Mientras gritaba tu nombre al viento,
Y esperaba tu respuesta.

Con sus raíces se enterraron mis sentimientos,
Fueron sepultados por tus mentiras,
Por que ciegos en ti creyeron,
En ti, y en tus palabras prohibidas.

En su aroma murieron mis versos,
Cayeron presa de la niebla que me cegaba,
Aquella niebla echa de promesas y besos,
Que hicieron que a ti te los dedicara.

En aquella rosa negra entré lo que buscaba,
Pude quitarme lo que me oprimía el corazón,
Encontré la paz que deseaba,
Junto a la melodía de un eterno adiós.


 Por: Carlainne

jueves, 8 de marzo de 2012

Bajo el Cielo

Bajo el cielo canta, bajo el cielo,
Entona los versos que había escrito,
Canta la canción que yo siento,
Dentro de este corazón marchito

Suenan las notas de esta canción,
Vuelan suaves por la oscura alcoba,
La luz de la luna las ilumina y adora,
Las acurruca en su manto de algodón.

La noche esta estrellada y de luna llena,
Tú duermes mientras yo observo,
Observo como las teclas de negro,
Dan forma a las notas de la luna plena.

Sobre los sueños bailan, sobre los sueños,
Bailan destellos del amor prohibido,
Bailan sobre aquellos sueños,
Que una vez, juntos tuvimos.

Aquellas notas que un día sonaron,
Aquellos destellos de amor prohibido,
Por mi culpa fueron enterrados,
En el cementerio de los versos perdidos.


 Por: Carlainne

miércoles, 7 de marzo de 2012

Quien Querrá

Quien querrá al perro apaleado
Al sueño roto por el infante llanto
O al corazón vacío y apuñalado

Quien querrá a un susurro violento
Al jilguero gris y mudo
O a las olas paradas y negras.

Quien querrá al ciego solitario
Al niño perdido en la noche
Al cielo que muere lento
O al sueño que se desvela.

Quien querrá a un alma que baga
Que anda herida, solitaria y lenta
Sin nadie a su lado para encontrarla
Y sin nadie que puede quererla.

Por: Carlainne

martes, 6 de marzo de 2012

Solitario

La noche me es eterna,
La tenue luna acaricia mi cara,
Como una mano tierna,
Que me devuelve la dulzura añorada.

El frió entumece mis brazos,
La noche oculta mis lagrimas,
La soledad me da un cruel abrazo,
Bajo este negro y oscuro manto.

Veo lo pasado ante mis ojos,
Veo mi niñez desperdiciada,
Veo mis sueños desterrados,
Y mi vida gris y demacrada.

Estoy muy solo,
Hoy por mi nadie llorara,
Pues solo me acompaña la desolada,
La peor de las olvidadas, la soledad.

Por: Carlainne

lunes, 5 de marzo de 2012

Una Vez Soñé

Una vez soñé que vivía,
Soñé que no tenía miedo,
Que sentía en mis venas la alegría,
Y que el amor me miraba de nuevo.

Una vez soñé que era el cielo,
Que tus ojos eran las estrellas,
Que tus labios eran el pañuelo,
Que limpia mi rostro de nubes negras.

Una vez soñé que era el aire,
Y que tu eras una leve brisa,
Que juntos surcábamos los mares,
Con calma y sin prisa.

Una vez soñé con versos,
Soñé con versos que de ti hablaban,
Soñé con mis recuerdos,
Con recuerdos que soñaban.

                                                                                 Por: Carlainne


martes, 28 de febrero de 2012

La Dama Blanca

Una oscura noche de navidad,
Por las heladas y ténebres calles,
De una fría y lejana ciudad,
Oculta entre blancos valles.
.

Camina una blanca figura,
Con paso poco firme y constante,
Con mirada de amargura,
Sin fijarla hacia adelante.

Tiritando por el frió invernal,
Y con aspecto de haber olvidado,
Susurrando con voz maternal,
Y con lágrimas de su pasado.

Camina sin rumbo fijo,
Llorando por el ser perdido,
Llorando por ese hijo,
Que le arrebato el olvido.

Por: Carlainne



lunes, 27 de febrero de 2012

Hubo un tiempo.

Hubo un tiempo en el que lloré,
En el que creaba veros olvidados,
Aquellos días que, solo, contemplé,
Se forjaron con el calor de tus manos,
Con aquellas suaves manos.

Aquellas que me acariciaban,
Como si de un cachorro me tratara,
Como si fuese pequeño y te necesitara,
Y recuerdo que siempre al hacerlo,
Dejabas una sonrisa en mi cara.

Recuerdo como al moverse, bailaban,
Recuerdo aquel baile de tus manos,
Tu aroma perfumaba el ambiente,
Aquel olor suave era inconfundible,
Me hacia abandonar aquel presente,
Y viajar a lugares indescriptibles.




Frágil figura echa de seda,
Callaste la voz que me atormentaba,
Hiciste que olvidara ese pasado que queda,
En la parte oscura de mi alma dañada.


Y ahora te pido que acabes tu ayuda,
Haz que olvide los sueños rotos,
Los momentos que entre en dudas,
Que no sienta impotente romperse en trozo,
A mi corazón, mi ser y mi cordura.

Hubo un tiempo en el que estaba mal,
En el que casi todo me hacia llorar,
Pero ese tiempo no lo he de recordar,
Pues el presente es mejor que el pasado,
Por ello lo dejare fuera, apartado,
Para nunca volverlo a mirar.



Por: Carlainne