domingo, 8 de abril de 2012

Requiem

Cuando los pájaros vuelvan de su viaje,
Nosotros, ya no estaremos.
Seremos, como aquel viejo vendaje,
Roto y usado, del cual nos deshacemos.

Ya no sentiremos los besos de la vida,
Ni las noches bajo el cielo estrellado,
Esas que la hacían divertida,
y que tanto tiempo disfrutamos.

Y ahora, llegado el momento me pregunto.
¿Habrá merecido todo esto la pena?
Luchar en cada minuto, en cada segundo,
Contra esta inevitable condena.

Pues aunque parezca estúpido, o alocado,
Aunque decirlo esté como prohibido,
Me alegro de haber luchado,
De no haberme rendido.

Aunque mis fuerzas se vayan yendo,
Mi cuerpo esté casi inmóvil, fulminado,
Aunque mis horas, como yo, vayan muriendo,
Para mi, esto aun no ha terminado.

Aun me quedan días en los que luchar,
En los que gritarle a la vida que aun sigo,
En los que poder reír y soñar,
Yo aun no estoy perdido.

Pero, ese tiempo maldito llegará,
La muerte tendrá su momento,
Pero eso solo pasará,
Cuando los pájaros, vayan viniendo,




Solo entonces, solo en ese momento.
Ese día, toda esta lucha terminará,
Y a mi pesar, esos días ya se van consumiendo,
Y mi ultimo día, pronto llegará.

Pronto todo esto habrá acabado,
¿Y qué? Lucharé hasta el ultimo momento,
Por duro que sea, aun no he abandonado,
y eso, aun no está en mi pensamiento.



No estoy loco, mi ser aun sigue entero,
Soy consciente de todo lo que tengo,
Soy consciente de lo que quiero,
Y lo que quiero es seguir viviendo.

Quiero vivir, no es complejo de entender,
Y he luchado contra esto con empeño,
Algo fácil de desear, y difícil de hacer.
Pero a mi pesar...Vivir ya es solo un sueño,

Hoy he perdido mi ultima batalla,
Ya solo queda esperar mi momento,
Y cuando finalmente me vaya,
Lo haré sonriendo.

Por que aunque vida solo halla una,
Y de esta, ya me esté despidiendo,
No me cabe ninguna duda,
De que en otro lugar. Seguiré viviendo.

Por: Carlainne

viernes, 6 de abril de 2012

Yo

Romperé las cadenas que hoy me atan,
Huiré de la prisión en la que me han encerrado,
Despertaré de esta fantasía de plata,
De este lugar marchito y olvidado.

No prohibirme que viva mi suerte,
Pues ignoraré vuestra voz perdida,
Por que antes de que llegue mi muerte,
Habré disfrutado mi vida,

Olvidadme, hace caso omiso a mi ser,
Haced que no existo, que me he ido,
Vivid la vida que quisisteis tener,
Haced que no tenéis a ese ser querido.

El tiempo en el que erais mis dueños,
Aquel que ansiasteis, ya ha pasado,
El tiempo en el que llorábamos como pequeños,
Aquel, ya quedó atrás, olvidado.

Liberadme, liberad mi alas de fuego,
Dejad que vuele libre y despreocupado,
No llenéis mas vuestro repleto ego,
Pues sabéis que seré libre tarde o temprano.

Por: Carlainne

jueves, 5 de abril de 2012

Hoy

Hoy he soñado contigo,
Con el calor de tu cuerpo,
Con el tacto de tus manos,
Con aquel momento vivido,
Aquel que una vez fué cierto,
Y que juntos pasamos,
En tu alcoba, abrazados.
Aquel momento de vida,
Aquel instante de pasión,
Cerró las antiguas heridas,
Que tenia mi corazón.
Soñé con la luz de tus ojos,
Con tus besos y tus caricias,
Con aquellos momentos preciosos,
En aquellas noches perdidas.
Era todo simplemente perfecto,
Ojalá hubiera sido cierto.
Ojalá la niebla que nubla tus ojos,
Se esparza por el cielo,
Y así vieran llorosos,
Como te beso de nuevo,
Como mis dedos rozan tu pelo,
Ojalá todo fuera cierto.
Pero fué solo eso, un sueño,
Algo efímero, algo pequeño.
Algo imposible de hacerse real,
Aunque sea lo que yo siento,
Aunque aun desee vivir ese momento,
Se que todo quedará en eso,
En un dulce y lejano sueño.

Por: Carlainne

miércoles, 4 de abril de 2012

Si estuviera sin ti

Ahora que mi voz se ha convertido,
En el triste sonido, de la soledad,
Sueño con las noches entre tus brazos,
Con los simples pedazos, de mi realidad.

Sueños que me hacen sufrir,
Y que siempre son por ti,
Los dibuja mi dolor,
Mi soledad.

Cuando pienso en toda nuestra historia,
Todo aire me agobia, no puedo respirar,
Es como un aire infectado,
De sueños manobrados y de falsedad.

El suspiro de tu adiós,
Me acaricia el corazón,
Te quiero recuperar,
Por favor.

Si estuviera sin ti,
No se si podría vivir,
Hoy la muerte me ha mostrado su espada,
En el filo de tu mirada.
Y trato de saber,
Que puede hacer, por poderte tener.

Pienso en el futuro que me confunde,
En la luz que alumbre, a mi felicidad,
La cual tengo abandonada,
Rota y demacrada, muerta en soledad.

El sonido de mi propia voz,
Me desgarra el corazón,
Es un grito de dolor
Un sueño sin color.

He perdido toda esperanza,
Veo las horas que avanzan, nunca cesaran,
Abandono esta lucha perdía,
Es el fin de la partida, ya no puedo más.

No quiero estar junto a ti,
Pues solo me haces sufrir
Se que pronto te encontrare
Y llorare.

Por: Carlainne

martes, 3 de abril de 2012

Malditos Deseos


Una vez soñé que todo lo que decía se cumplía, que toda palabra que salía por mi boca se convertía en realidad. Me di cuenta de que tenia un don que muchos desearían tener. Cualquier cosa que me propusiera, cualquier objetivo que me plantease en mi vida, podría alcanzarlo con solamente decirlo en voz alta para que se cumpliera. Sin esfuerzo alguno, sin cansarme o luchar por conseguirlo. Simplemente debía desearlo. 
Obtuve riquezas, por que desee ser el ser humano mas rico del planeta, fama, por que desee que todo el mundo me conociera y me admirara. Obtuve muchas otras cosas, incluso el amor, por que aseguré que la chica de la que estaba enamorado, sentía lo mismo por mi, todo era casi perfecto. Pero a cambio de esto debía pagar un precio muy alto por toda mi osadía, lo único malo de mi don era que una vez deseado o dicho algo no puedes echarte atrás. Y mi fallo fué tan grave que lo pagué con la vida del ser que mas amaba, por que un día, discutimos y mientras lo hacíamos, en un acto de inconsciencia cegado por la furia dije que había veces, en las que desearía que no existiera para no tener que soportar algunas de sus tonterías. Y así fué, tal y como dije ella dejó de existir, desapareció ante mi en una nube de polvo. Al ver esto me quedé paralizado, lamentándome por lo que había echo y desee estar muerto para reunirme con ella,pero aun así jamas podría volver a verla, por que no dije que muriera, si no que jamas hubiera existido, y ahora estoy condenado a vagar por el purgatorio, hasta que la encuentre, hasta que encuentre a ese ser, que por mi egoísmo ya solo es un vago recuerdo, que se va apagando poco a poco.

No debemos esperar que todo lo que deseamos se cumpla, por que toda acción en esta vida tiene una repercusión, debemos luchar por nuestros objetivos para aprender a valorarlos, y así apreciar lo que tenemos cuando lo conseguimos. No esperéis a que otros resuelvan vuestros problemas, tomad las riendas de vuestras vidas, y luchar día a día por vosotros mismos.

Por: Carlainne

lunes, 2 de abril de 2012

Adiós mi vida

Ahora que tu no estas,
Yo dejare de soñar,
Ahora que tu te vas,
Yo dejare de amar.
  
Ahora que tu no me miras,
Yo dejare de esperar,
Pero ya no puedo mas,
Mi corazón quiere gritar.
  
Ya no existe ni el bien ni el mal,
No hay alegría solo hay soledad,
No hay mañana en la que al despertar,
Vea tu ausencia y no me eche a llorar.
  
Mas vivo sin paz,
Pues ya no te puedo amar,
Mi vida sin ti es incapaz,
Pues mi corazón sin ti no puede estar. 


Por: Carlainne

sábado, 31 de marzo de 2012

Retrato de una muerte

En la noche más oscura y cerrada,
Me encuentro solo sentado inmóvil,
Apoyando mi fría y robusta espalda,
En la estantería que por mil libros anda.

El olor intenso de la seca leña quemada,
Se funde con el aire que ya no respiro,
Y los truenos, que rugen como el olvido,
Mortales, ensordecen mis ya sordos oídos.

Mientras, las tinieblas vuelan grises,
Haciendo caer las gotas de su ira,
Que mientras andan golpean los cristales,
Y resbalan lentas por los amplios ventanales.

Mi cuerpo, inmóvil, ya es velado,
Por los mil libros en los años cosechados,
Por los incontables cuadros a mi ser amado,
Y por los bustos de los dioses griegos olvidados.

El carrillón ruge potente en la vacía sala,
Moviendo sus manecillas como dos negras alas,
Que abanican mi imagen demacrada,
Con el sonido de fúnebres campanas.

La sangre tiñe mi alfombra de rojo,
Brotando de la herida de mí pecho,
Que se abrió voluntario y sin reparo,
Sin pensar en porque lo había echo.

Mi imagen esta sola e inmóvil,
Yaciente en el suelo, como flor quemada,
Con la mirada perdida hacia el cielo,
Y sin voz dulce, leve o quebrada.

El fin elijo me llegue pronto,
Mas el consuelo en el no encuentro,
Pido a dios y por su hijo le imploro,
Que no tome en cuenta que acabe así,
Con mi largo y eterno sufrimiento.
                                                                                                                                              Por: Carlainne

miércoles, 28 de marzo de 2012

Carta de Despedida

Una inmensa amargura,
Expresa con tristes palabras,
Una dulce y angelical figura,
Oculta entre recientes cartas.
                                               
La noche cobija el recuerdo,
La luz del candil ilumina el ayer,
Viendo carta escritas en verso,
Sentimientos y emociones echas en papel.
                                                                                        
Observando la luna presente,
Plasmando en ella su mirada,
Llenando de esperanza su mente,
Que de ella estaba necesitada.
                                                      
Lagrimas caen en los tristes versos,
Escritos por el caballero amado,
Ella ve sus recuerdos inmersos,
En un poema que había olvidado.
                                                 
Espera el ansiado regreso,
De la dulce y clara felicidad,
Guardando la carta escrita en verso,
Aunque sabe que no volverá


Por: Carlainne

domingo, 25 de marzo de 2012

Cuando Falte

No quiero lágrimas ni gritos,
No quiero lamentos ni voces desgarradas,
Solo quiero un silencio bendito,
Y paz y cariño en vuestras miradas.
  
No quiero que lloréis desconsolados,
No quiero mis fotos en las mesillas,
Solo quiero a mis familias a mis lados,
Para apagarme en la mejor compañía.
  
No quiero ni coronas ni florecillas,
No quiero el negro en vuestras ropas,
Solo quiero un beso en la mejilla,
Y que alcéis en mi honor las copas.
  
No quiero ceremonias religiosas,
Ni quiero fúnebres campanas,
Solo quiero una simple cosa,
Que cuando falte, nunca perdáis las ganas.
  
                                                                                                                                                Por: Carlainne

jueves, 22 de marzo de 2012

Ángel entre Sombras

Nunca pude ver su rostro. La tenía a mi lado mientras paseábamos por aquel parque oscuro, y nunca pude verlo. Yo andaba lentamente, una llevaba puesta una camiseta gris, unos baqueros y unos zapatos negros. Ella, no lo se. Era como una sombra que caminaba junto a mi, pero que existía. Yo sabía que existía. Notaba su presencia, su aroma, su voz. Solo podía diferenciar que era una chica, su largo cabello y su cuerpo la delataban, ella me agarraba por el brazo y me susurraba palabras que no entendía, solo pude diferenciar una de todas las que me dijo ( Animas ). De pronto una luz iluminó el final de donde nuestros ojos miraban. Todo cambien radicalmente. El parque oscuro se convirtió en una verde pradera con un amplio río, los arboles oscuros se convirtieron en fuertes y altos robles, pero ella desapareció.
Me encontraba solo, estaba yo y toda aquella naturaleza que me rodeaba. Grité. Grité muy fuerte para que me escuchara, peor no obtuve respuesta. El viento comenzó a soplar un poco mas fuerte haciendo que una rápida brisa pasara a ente mi. Y entre el polvo, algo blanco ondeaba. Una pluma, una pluma blanca, calló al suelo cuando el viento cesó. La recogí y vi que en el suelo había algo rojo. Sangre, un rastro de sangre en dirección al río. Lo seguí durante largo rato hasta que la encontré. Era ella, sabía que era ella. Estaba junto al río tumbada en el suelo, justo donde el rastro de sangre cesaba. Unas enromes piedras sostenían su cuerpo. La levanté como pude y vi su rostro. Era un rostro bello, casi perfecto, unos cabellos de color marrón le colgaban por encima de sus ojos, los aparte para poder verlos, y al hacerlo mi alma se partió en dos. Su rostro era casi perfecto, pero sus ojos no lo eran. Estaban heridos y sangraban. Arranqué un pedazo de mi camiseta y se la pude sobre ellos, haciéndole una especie de venda con un nudo por detrás de la cabeza para que se sostuviera. Los hilos de sangre comenzaban a recorrerle las mejillas, caían en pequeñas gotas contra el suelo. Puse mi mano bajo ellos y una gota golpeó contra ella. Aquella figura se levantó lentamente. Alzó las manos y me tocó el rostro. Cerré los ojos y contuve la respiración durante unos segundos. Sentía el calor de sus manos, lo sentía. Era real. Escuché una música que conocía. Abrí los ojos y desperté tumbado en mi cama. Mirá a mi derecha y vi mi teléfono móvil sonado, era la alarma para levantarme a tiempo de prepararme para ir al instituto. Me levanté y comencé mi rutina como otro día normal. Pero con una extraña sensación en el cuerpo. Me fui al baño para asearme y cuando fui a mojar mis manos para lavarme la cara vi algo en ella. Una extraña gota rojiza que se secaba lentamente. Un haz de luz destelló desde una de las habitaciones, corrí hasta mi cuarto y para mi sorpresa encontré una algo sobre la mesilla de noche, algo blanco, suave e insignificante, algo que aun conservo y que guardaré hasta encontrar la respuesta de aquel suceso que marcó mi vida, y que aun hace que en mi mente vaguen preguntas, sobre aquel ángel entre sombras.
                                                                                                                                                Por: Carlainne